Dirigida por: Ricardo León Peña Villa y Manuel Tiberio Bermúdez


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  ELIZABETH TORRES
I

Torso Aburrido

Entra
tiznada promesa
deja tus zapatos afuera
déjalos a todos afuera
nadie tiene que enterarse.

Sabes bien que he sido paciente,
en la alfombra derramo
emulsiones de tinta
no me confundas con otra
no te sientas filosa, extraviada
hoy nos viene bien que seas puntual.


Habla
mortalidad en galope nocturno
El vaivén aturdido de las ratas escalando tus arterias
No nos deja dormir.


II


Medula Necia

Cuando alcance mi estado de muertita
no me condenes a la claustrofobia
no quiero ser de carne y hueso podrido
aretitos tallados en orejas de aborígenes
la porción nutritiva engordando gusanos.
No quiero que arrojen mis cenizas al piélago,
tenemos cuentas pendientes.

y el espíritu a dónde va?
De ser agua
acaso desistiría de evaporarme
de ser fuego
correría el riesgo de nunca extinguirme
de ser tierra
llegarían a conquistarme
de ser viento...
quien escucha, quien inhala, a quien asfixio?
de ser astro perseguiría la mácula con mis dientes
pero a los astros nadie les cree.

Cuando ya no quede más de mi
en esta dimensión obstinada
obsesionada por la gravedad
sometida a la neblina...
arquitecto,
permita que no deambule por ahí,
nada de resucitaciones a los tres días, ni apariciones,
nada de espectro
nada de ceniza, nada de barro, nada de fotografía,
nada de reencarnar,
nada de karma por remendar,
nada de profeta, nada de dinosaurio,
nada de sarcófago, ni libro, ni homenaje,
nada de calcomanía coleccionable en garrafa,
nada de elemento natural, nada de clon futurista,
nada de invocada por los vivos,
nada de limbo, nada de nada.

Cuando merezca por fin la despedida
suceda una desmemoria colectiva, una minúscula catástrofe global
distraiga a todos mientras huyo por atrás
ollas prendidas, el arroz ahumándose,
la cama aún tendida, la lámpara prendida,
un libro sin terminar,
el vino sin beber.

Cuando me convierta en una nueva muertita,
autorice de una vez por todas, mi segunda muerte.

Imploro, no sea tan exigente,
simplemente esfúmeme
no recicle ningún órgano,
toda partícula duele interminablemente a usted,
a savia,
a eternidad.

III
Sineco

Permítete condicionarme entre las letras
como medida de prevención.
Intento evitar que tu especie se extinga.
Se requiere intervención inmediata:

La interacción humana se reduce
al canibalismo emocional por sobrevivencia,
alarmantes números de corazones cóncavos
se sientan en los cafés a esperar cuando llueve
no hay versos suficientes
para emanciparlos a todos.

Llevo varios meses estudiando tu fenómeno
monitoreando tu risa
haciendo simulacros de ternura semanalmente
buscando rasgos comunes en los caminantes
recogiendo humildades similares en taburetes exorcizados,
sin mayor progreso.

Es fundamental la conservación de tu lealtad al amor.
Déjame analizar la semejanza de tu cutícula
a la superficie de todas las cosas,
Hacer un arca de servilletas manchadas de lupa
Como medida de precaución.

En las noticias solo hablan del efecto no previsible.
Particípame tu valentía de fuego
para apagar la incertidumbre.

Propongo dosificarme en ti,
sin medir explosiones solares
exponerme a la radiación de tu afecto,
crear las condiciones ideales para custodiarte:
cámaras de vacío,
ensayos espaciales
existe con toda intensidad
como si yo fuera un evento natural.

Mi objetivo es contagiarme de ti
Multiplicar tu efecto.

Después de cada guerra
contar tu historia
Reconstruir los colores
Atestiguar el milagro.

No pienses que soy egoísta.
Dicen que la inmortalidad se encuentra
en el pecho de la mujer que ama.
Es mi último recurso,
Para eternizarte.


IV
Cobardía

En siete puntos diferentes de mi cariño existen ruinas de templos
cada una con antepatio
colosos y obeliscos
para rendir culto a sus ojos.
De norte a sur
excavaciones abandonadas
en ninguna la disculpa perfecta
la mentira digna, el artefacto de valor
que permitiera reanudar la ilusión.
Sus sucesores fueron obligados a llevar una política defensiva
para reemplazar su perfume... no les fue suficiente.
A mi tampoco.
En el arquitrabe de la puerta
Se encuentran relieves de la primera caricia.
Cuentan que era grandiosa su belleza cuando amaba.
Se filtraba el dios del fuego por la rejilla
solo para verle amanecer.
Después de su partida
La decadencia termino con la esperanza
más allá de las fronteras del calendario.
Se ha comprobado que incluso
se deterioraron los labios
expuestos a la inclemencia de la invisibilidad.
Han pasado ya mil civilizaciones en ausencia.
De la antigua capital que habite en su alma
no sobrevivieron los cimientos.
Esta noche no le recibí con homenajes militares
no ordene construir nuevas pirámides...
Me hubiera gustado confesar los cellos
pero no quise lucir egoísta
en los textos sagrados
del reencuentro.
El escriba compuso un final alternativo donde me atreví a contarle
que aun llevo puesta su ternura.
Preferí ser cobarde.
Brillaba en amor nuevo, castillos del futuro.
Lucia feliz.

V
Donde no te alcance

Yace sobre tu lengua la fragilidad de lo existente.
Lo real, lo tangible,
desvanece terco y angustiado en tus papilas.

Todo lo posees, lo destruyes, lo aniquilas,
me aferro al equilibrio, soy un felino herido
muerdes un trozo de astro,
yo espero mi turno entre las ramas mas altas de la noche.

Pobre corazón mío! tan territorial, tan egoísta!
no sabe que nos dejaste en refrigeración perpetua,
que no te somos nada,
no hay frialdad mas certera que esta distancia que nos otorgas,
atestiguar celoso de tu reunión con el cristo
Que le dices, amor? Que le preguntas?
nos destinas a observarte devorando cada presa,
inmóviles, absortos,
empapados de tu muerte.

Tapo la boca del mundo con promesas inútiles,
el concierto de vagones y roedores infieles,
el gemir de las horas,
el dolor del espejo,
la conversación absurda de mi piel reclamándote…
que nada te perturbe, nada te distraiga,
embriágate de noviembre, fiera impalpable,
elévate hacia acá, yo te cuido.

Elizabeth Torres: Bogotá, Colombia. (1987).

Poeta, pintora, conferencista. Reside en Nueva York desde el 2008.

Entre sus publicaciones se encuentran: "Preguntas sin Respuesta" Premio al mejor libro del año por la Camara Colombiana del libro, y "Porque la Llama esta Viva" libro bilingue patrocinado por American Eagle Outfitters.

Fundadora del colectivo de artistas Steamin' Pipes NY. Actualmente es directora de la galeria Ravel en Long Island City, y poeta en Residencia de Kean University, donde recibe una beca para completar sus estudios de Bellas Artes y Periodismo.

Proximamente seran publicados sus libros mas recientes: "Anatomia de la arcilla incoherente" y "Ananda Kanda" poemarios en español, y "The gates are open. Do you exist?" poemario en ingles. www.elizabethtorres.com




 
 
 
     
     
     
 
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